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PÓNGASE DE PIE

Lo que se presenta aquí como si fuera un artículo es sólo una simple referencia vinculada a un capítulo del golpismo argentino en el que cae un Presidente, Arturo Frondizi, el 29 de marzo de 1962 y es enviado preso a Martín García ese mismo día. Su vicepresidente era José María Guido, rionegrino, que ocupaba ese cargo tras la renuncia de Alejandro Gómez, el 18/11/1958. Una operación rápida y precisa del ministro del Interior, Rodolfo Martínez, logró que la Corte Suprema de Justicia le tomara en secreto juramento a Guido como Presidente el día de los hechos. La situación era extremadamente tensa porque, en las elecciones del 18 de marzo,  había ganado el peronismo en las elecciones a gobernador de la provincia de Buenos Aires. El candidato era Andrés Framini, obrero textil que diez años antes había vencido en elecciones democráticas y ganado por lo tanto la conducción del gremio a la fórmula del oficialismo integrada por Antonio Hermida y José Armando Vidal, padre de quien escribe estas líneas. 30 de marzo. Acto formal en la Casa de Gobierno. Está presente toda la plana militar y, en primer lugar, el teniente general Raúl Poggi, titular del Ejército, que acaba de enterarse que no será Presidente.  (1)

Por Emilia Menotti

"En la Casa de Gobierno estaban reunidos los ministros militares y los comandantes en jefe cuando entró Guido.

Estaban todos sentados pero movidos por la influencia mágica que da el poder, se iban poniendo de pie a medida que Guido, que ya había dejado de ser un pobre abogado rionegrino, pasaba a su lado.

Poggi se quedó sentado.

 “Póngase de pie, que soy el Presidente”, replicó Guido.

Cuando Poggi lentamente se puso de pie, recién entonces se sintió realmente Presidente de la República”.

Fuente: Emilia Menotti. Arturo Frondizi, biografía. Planeta, 1998. Pag. 401. Testimonio a la autora de Julio Oyhanarte.

(1) Las palabras de presentación son del editor. Dos observaciones más, al margen del libro citado, que obviamente no las desconoce, la primera decisión de Guido fue anular las elecciones por decreto, el Congreso se transforma en una sombra con las puertas abiertas y el 20 de abril los militares golpistas sacaron los tanques a la calle en el primer conflicto entre militares antiperonistas que luego se identificarían con los colores de "colorados" unos y "azules", los otros, o sea gorilas intensos unos, gorilas más bien negociadores, otros.